external image energia_electrica.jpg
Dicho modelo se basa en las siguientes premisas:
external image 220px-Giant_photovoltaic_array.jpgexternal image magnify-clip.png
Electricidad fotovoltaica.

Una energia alternativa, o más precisamente una fuente de energia alternativa es aquella que puede suplir a las energias o fuentes energeticas actuales, ya sea por su menor efecto contaminante, o fundamentalmente por su posibilidad de renovación.
El consumo de energia es uno de los grandes medidores del progreso y bienestar de una sociedad. El concepto de "crisis energetica" aparece cuando las fuentes de energia de las que se abastece la sociedad se agotan. Un modelo economico como el actual, cuyo funcionamiento depende de un continuo crecimiento, exige tambien una demanda igualmente creciente de energia. Puesto que las fuentes de energ�a f�sil y nuclear son finitas, es inevitable que en un determinado momento la demanda no pueda ser abastecida y todo el sistema colapse, salvo que se descubran y desarrollen otros nuevos m�todos para obtener energ�a: �stas ser�an las energ�as alternativas.
En conjunto con lo anterior se tiene tambi�n que el abuso de las energ�as convencionales actuales hoy d�a tales como el petr�leo la combusti�n de carb�n entre otras acarrean consigo problemas de agravaci�n progresiva como la contaminaci�n, el aumento de los gases invernadero y la perforaci�n de la capa de ozono.
La discusi�n energ�a alternativa/convencional no es una mera clasificaci�n de las fuentes de energ�a, sino que representa un cambio que necesariamente tendr� que producirse durante este siglo. Es importante rese�ar que las energ�as alternativas, aun siendo renovables, tambi�n son finitas, y como cualquier otro recurso natural tendr�n un l�mite m�ximo de explotaci�n. Por tanto, incluso aunque podamos realizar la transici�n a estas nuevas energ�as de forma suave y gradual, tampoco van a permitir continuar con el modelo econ�mico actual basado en el crecimiento perpetuo. Es por ello por lo que surge el concepto del Desarrollo sostenible.

  • El uso de fuentes de energ�a renovable, ya que las fuentes f�siles actualmente explotadas terminar�n agot�ndose, seg�n los pron�sticos actuales, en el transcurso de este siglo XXI.
  • El uso de fuentes limpias, abandonando los procesos de combusti�n convencionales y la fisi�n nuclear.
  • La explotaci�n extensiva de las fuentes de energ�a, proponi�ndose como alternativa el fomento del autoconsumo, que evite en la medida de lo posible la construcci�n de grandes infraestructuras de generaci�n y distribuci�n de energ�a el�ctrica.
  • La disminuci�n de la demanda energ�tica, mediante la mejora del rendimiento de los dispositivos el�ctricos (electrodom�sticos, l�mparas, etc.)
  • Reducir o eliminar el consumo energ�tico innecesario. No se trata s�lo de consumir m�s eficientemente, sino de consumir menos, es decir, desarrollar una conciencia y una cultura del ahorro energ�tico y condena del despilfarro.
La producci�n de energ�as limpias, alternativas y renovables no es por tanto una cultura o un intento de mejorar el medio ambiente, sino una necesidad a la que el ser humano se va a ver abocado, independientemente de nuestra opini�n, gustos o creencias.